La pintura es para tu piso como el maquillaje, el estilo de barba y peinado para las personas; el piso puede ser muy hermoso, estar bien distribuido y ser luminoso, pero sin la pintura adecuada, nunca podrá lucir bien ni acogedor. A la hora de poner color a las paredes siempre dudamos sobre cuál es el más adecuado.

Inicialmente debes fijarte en tu gusto, los  colores y los tonos de color que prefieres y que se adaptan a tus gustos, también debes tener en cuenta el color de tapizado de los muebles y los estampados para ver que combinen o resalten con la pintura que quieres poner en la pared, a demás debes tener en cuenta los colores del suelo y el uso del salón, por ejemplo puedes poner determinados colores en la cocina que pueden no ser adecuados para la habitación de los niños; si tienes en cuenta todos estos factores, podrás lograr que en conjunto todo tu piso sea armónico.

colores para reformas integrales

Se ha demostrado que existe una influencia que los diferentes colores tienen sobre nuestras emociones, sensaciones y  en general sobre nuestra vida y la disciplina conocida como cromoterapia  atribuye a cada color unas propiedades determinadas que podemos usar  a la hora de elegir los colores para pintar el piso y así mejorar el ambiente del hogar.

Por ejemplo el celeste se usan para relajar ambientes y contribuir a la paz y la tranquilidad; es un color apropiado para las habitaciones tanto de adultos como de niños, el celeste al igual que los demás tonos pasteles como el rosa y el verde claro, son suaves y relajantes, entones no son muy recomendados para los rincones de lectura por ejemplo, donde lo que se busca es una concentración activa más que la pasividad que da el azul celeste.

Otro ejemplo es el rojo, a este color se le atribuyen propiedades como  fuerza, pasión, energía y algo de violencia, puede ser adecuado para una columna o una parte de la habitación de la pareja, sin embargo, el exceso de este olor puede ser excitante e irritante, la prudencia en el manejo de este color es fundamental. El rojo lo puedes manejar con un poco de blanco para dar tonalidades más  suaves o con un poco de amarillo para llegar a un tono naranja que puede resultar adecuado para la cocina o el comedor.